Poda de nuestros rosales

Porqué podar nuestros rosales

Los rosales, como muchas otras plantas arbustivas, necesita de una poda anual que le ayude a producir nuevos tallos laterales, que florezcan más fácilmente. La poda ayuda a acelerar el ciclo natural de crecimiento. Cuando podamos una planta conseguimos:

1. Limitar la altura

2. Crear una estética, una forma adecuada y equilibrada

3. Eliminar flores marchitas y frutos

4. Crear formas ornamentales o artísticas

5. Sanear la planta al quitar las ramas viejas o muy ramificadas

6. Rejuvenecerla permitiendo una nueva floración de los brotes

7. Una buena circulación del aire

8. Inducir a la planta a concentrar energía para desarrollar los tallos restantes.

Hemos de tener siempre un equipo de herramientas adecuadas para realizar la poda. Tijeras, navajas, serruchos, sierras, etc. Han de estar limpias y afiladas para hacer bien los cortes y no dañar al rosal. La poda obtiene diferentes nombres según sea el efecto que perseguimos; así pues, podemos: Despuntar, eliminar vástagos, recortar, coronar, si bien, todas estas acciones buscan el mismo efecto en el rosal, dar forma y eliminar ramas nuevas o viejas, hojas, etc.

Múltiples ramas, listo para podar

Numeración de las ramas

Numeración de las ramas: Antes de cortar las ramas de nuestros rosales, hemos de saber el orden que cada una de ellas tiene dentro de la planta. La enumeración comienza a ras de suelo. Así tenemos:

- Rama primaria: La que sostiene toda la planta, el tronco principal.

- Rama secundaria: ramificación de la rama primaria

- Rama terciaria: ramificación de la rama secundaria.

- Rama cuaternaria: etc.

Sabiendo esto, las acciones que hemos visto anteriormente se realizarán sobre las siguientes ramas: - Despuntar: Cortar las puntas de las ramas más divididas o de numeración más alta - Recortar: Eliminar las ramas superiores a la quinta. - Eliminar Vástagos: Eliminar ramas por encima de las cuaternarias. - Podar: Cortar las ramas a partir de la terciaria. - Coronar: Eliminar todas las ramas, dejando solo las secundarias. En el caso del rosal, una rama sana, joven y que nos dará una abundante floración es aquella que está a partir de la secundaria o terciaria. A partir de la cuaternaria, son muy vegetales, florece poco y acaban siendo una rama estéril.

Listos para la poda

Poda de Floración

Tipos de poda

 Los tipos de poda que se pueden realizar al rosal son:

1. Poda de trasplante

2. Poda de formación

3. Poda de aclarado

4. Poda de mantenimiento

5. Poda para perfilar formas

6. Poda de floración

7. Poda de equilibrio Cada una de ellas las deberemos hacer según sea la época del año o el objetivo que persigamos. Así pues;

1.- Poda de trasplante. La realizaremos cuando hemos de arrancar y trasplantar una planta de sitio. Una vez arrancado, se cortarán todas las ramas y raíces principales a la mitad.

2.- Poda de formación. Consiste en podar el ramaje para dar la forma que queramos a la planta, generar un ramaje adecuado evitando ramas cruzadas, o embudos de hojas, rejuvenecer las ramas reduciendo las viejas o débiles.

3.- Poda de aclarado. Sirve para para aclarar la masa de la planta para que pase el aire y la luz, eliminando las ramas cruzadas y los embudos de hojas. Nos ayudará también a evitar enfermedades o que progresen si ya las tenemos.

4.- Poda de mantenimiento. Se realiza en primavera después de la floración para eliminar los “chupones” o rebrotes del patrón, iniciar una nueva floración, eliminar ramas débiles recortándolas a la mitad.

5.- Poda para perfilar formas. Como su nombre indica es para dar las formas que deseamos a la planta.

6.- Poda de floración. Eliminaremos las flores marchitas y los frutos que no deseemos guardar para recoger semillas. Se puede realizar de mayo a junio y en septiembre si tenemos una segunda floración. El rosal aprovecha que no tiene que enviar savia a estas flores marchitas y frutos para realizar una nueva floración.

7.- Poda de equilibrio. Hemos de hacerla cuando vemos que las partes superiores aparecen muertas, eso sucede cuando las raíces no pueden sostener toda la parte aérea. En estos casos hemos de reducir las ramas a la mitad, abonar y regar a menudo.

Corte MAL efectuado

Corte BIEN efectuado

Brotes tras una buena poda

Como y Cuándo realizar la Poda

 Hemos de cortar siempre por encima de una yema. Las yemas, serán principalmente las que salen hacia fuera, para dar forma a nuestro rosal desde el nacimiento de la nueva rama. Los cortes han de ser limpios, con equipos afilados. A unos 5 mm de la yema y en forma oblicua para que el agua resbale y no produzcas enfermedades. Un corte muy alejado de la yema ocasionaría la posibilidad de que se marchitase la nueva rama.

Cuando realizamos la poda En la mayoría de los casos, la poda la realizaremos mientras los rosales reposan, entre la caída de las hojas en otoño y el brote de las yemas en primavera. No podaremos cuando se hayan producido heladas, ya que puede dañar el crecimiento de los brotes nuevos y el tallo puede morir. Si los inviernos son severos, puede ser necesario cortar los tallos dañados por el hielo para que vuelvan a estar sanos en la siguiente primavera. Si los inviernos son severos, esperaremos a los inicios de primavera para podar y en los lugares con climas suaves, donde raramente hiele, aprovecharemos para podar en los meses más frescos a fin de conferirles un período de descanso. En el próximo artículo veremos que poda realizaremos dependiendo del tipo de rosal que tengamos.